Te dicen que el 41% de las pymes españolas ya usa inteligencia artificial en su día a día. Que lideramos Europa. Que el que no se suba se queda fuera.
Y en el mismo 2026, otro estudio se pone a rastrear la huella digital de más de 68.000 pymes españolas, mira lo que hacen de verdad y no lo que dicen, y encuentra un 2,9%.
Cuarenta y uno frente a dos coma nueve. Catorce veces menos. Los dos números son de este año, los dos hablan de pymes españolas y los dos van en serio. Así que o alguien miente, o alguien no está midiendo lo que tú crees. Vamos a ver cuál de las dos, porque entenderlo vale más que cualquiera de los dos números.
Primero, qué mide cada número
Aquí está el truco que casi nadie te cuenta: no todos los datos de IA miden lo mismo. Hay dos familias, y confundirlas es lo que produce estos titulares.
Los datos declarativos. Le preguntas a un gerente “¿tu empresa usa IA?” y apuntas la respuesta. Rápido, barato, y casi siempre sale que sí. El 41% viene de aquí: una encuesta que YouGov hizo por encargo de IONOS entre enero y marzo de 2026, a unas 4.000 pymes de cinco países. De España respondieron 514. Y ojo con quién paga: IONOS vende dominios, hosting y herramientas de IA. No digo que el dato esté manipulado. Digo que cuando el que te vende el martillo publica una encuesta diciendo que todo el mundo está clavando clavos, conviene leer la letra pequeña.
El dato oficial también es declarativo, pero más serio. El INE, en su encuesta de uso de tecnología en las empresas, da un 21,1% de las empresas de 10 o más empleados usando IA, y un 13,4% en las microempresas. Es una encuesta grande y con método, no marketing. Pero sigue siendo gente respondiendo a “¿usas IA?”. Y un aviso para que no te desdaten: cuando el INE dice “2024”, esa medición se hizo en el primer trimestre de 2025, con datos definitivos publicados en octubre. Si lees “2024” y piensas que es de hace dos años, ya vas mal.
Los datos observacionales. Aquí no preguntas: miras. El Barómetro de IndesIA, en su edición publicada en mayo de 2025 con Accenture e Informa, rastrea la huella digital pública de más de 68.000 pymes y busca señales reales de que usan IA. Ese es el 2,9%. La edición anterior, la de 2024, rastreó unas 60.000 y encontró un 2,13%: sube, pero desde muy abajo. No es lo que la empresa dice de sí misma. Es lo que deja ver.
Fíjate en lo que acabas de hacer: has pasado de “hay dos cifras que se pelean” a “hay una cifra de lo que se dice y otra de lo que se ve”. Ya no es una contradicción. Es un termómetro.
Por qué se separan tanto
Catorce veces de diferencia no salen de la nada. Salen de tres cosas, y ninguna es un complot.
La primera: preguntar “¿usas IA?” es una pregunta blanda.
Aquí la respuesta que más escucho es “nosotros ya usamos IA todos los días”. Y cuando rasco, resulta que el hijo del socio hace las imágenes para las presentaciones con una IA, y de vez en cuando le hacen un par de preguntas sobre el mercado o la competencia. Ya está. Eso, para cualquier encuesta, es una empresa que “usa inteligencia artificial”. Para el negocio de verdad, es una empresa que ha hecho unas cuantas fotos más bonitas. No ha cambiado un solo proceso, no se ha quitado una hora de trabajo repetido de encima. Ha tocado la IA. No la ha metido a trabajar.
Basta con que una persona de la plantilla haya tocado una herramienta una vez para que la empresa entera se cuente como usuaria. Eso no es usar IA. Eso es haberla visto de lejos.
La segunda: lo que un empleado hace por su cuenta no siempre deja rastro público ni cambia el negocio. Alguien pega la lista de clientes en una IA gratis para redactar unos correos y va listo. Para la encuesta, esa empresa “usa IA”. Para lo que se ve por fuera, y para la cuenta de resultados, no ha pasado nada. Salvo el problema de que tus datos acaban de salir por la puerta sin que nadie lo decidiera.
La tercera, y la importante: usar una IA suelta no es lo mismo que tener un proceso funcionando con IA. Lo primero lo hace cualquiera en una tarde. Lo segundo es lo que de verdad te quita trabajo repetido y errores, y es lo que casi nadie ha montado todavía. Por eso el número que se ve es tan bajo: mide lo segundo, no lo primero.
Lo que de verdad está pasando en la pyme
Junta las dos familias de datos y sale un retrato que no es ni el del entusiasta ni el del agorero. Es este: mucha empresa que ha tocado la IA, muy poca que la ha metido en serio. Ancho y superficial.
Y aquí viene el dato que a mí me parece el más honesto de todos, y que curiosamente sale de las mismas encuestas oficiales que inflan el titular: cuando les preguntas a las que no la usan por qué no, la respuesta número uno no es el dinero. Es que dentro de la empresa nadie sabe por dónde empezar. La falta de conocimiento pesa mucho más que el coste. “No me sirve” lo dice una minoría.
Eso lo cambia todo. Si el problema fuera el precio, se arreglaba con una subvención. Por eso se repartió el Kit Digital. Pero si el problema es que nadie en la casa sabe qué hacer con la herramienta, la subvención solo te paga un software que se queda cogiendo polvo. El dinero compró la herramienta; el conocimiento para usarla no venía en la caja.
Y no hace falta ni gastarse el dinero para tropezar con lo mismo.
Hace poco un gerente me soltó, muy convencido, que la IA no servía para su negocio. Que ya lo había intentado. Y cuando le pregunté cómo, resultó que había abierto ChatGPT, le había hecho un par de preguntas sobre su sector, no le había resuelto nada útil, y había cerrado la pestaña pensando “esto es humo”. Lo que yo le estaba proponiendo no tenía nada que ver: meter su catálogo entero en una herramienta a medida, con un asistente que conociera cada producto y recomendara el correcto según lo que pide el cliente y lo que hay en stock. Él había probado un martillo genérico para un trabajo de precisión, y como no clavó el tornillo, decidió que las herramientas no sirven.
Cómo leer estos números sin que te la cuelen
No te pido que te aprendas ninguna cifra. Te pido que cuando veas la próxima, te hagas tres preguntas. Son las mismas que hago yo.
¿Esto es lo que dicen o lo que hacen? Si es una encuesta, es lo que dicen. Vale para tomar la temperatura del ánimo, no para saber qué pasa de verdad en las naves.
¿Quién paga el estudio y qué vende? Un dato de IONOS sobre lo mucho que se usa la IA no es lo mismo que un dato del INE. Ninguno miente, pero uno tiene un martillo que vender.
¿De cuándo es la medición de verdad, no la fecha de publicación? El “2024” del INE es de principios de 2025. Un informe de 2026 puede estar contando cosas de 2023. La fecha que importa es la del campo, no la del titular.
Con esas tres preguntas, el baile de cifras deja de marearte y empieza a informarte. Que es justo lo contrario de lo que busca quien lo publica para venderte algo.
Lo que yo saco de todo esto
Que la foto real es más aburrida y más útil que el titular. La IA en la pyme española no está ni arrasando ni fracasando. Está en el punto en el que casi todos la han probado y casi nadie la ha ordenado. Y ese hueco, entre el 41% que la ha tocado y el puñado que la tiene trabajando, es exactamente donde se gana o se pierde dinero los próximos años.
La pregunta buena no es “¿cuánta gente usa IA?”. Es “¿yo tengo un proceso funcionando con ella, o solo la he abierto alguna vez?”. Si es lo segundo, estás en la media. Y estar en la media, en esto, no es estar tranquilo: es estar a tiempo.
Si quieres el recorrido completo de qué mirar antes de meter tecnología en tu empresa, lo tienes en la guía del gerente antes de digitalizar. Y si lo que te ronda es el número de tu propio bolsillo, ahí está cuánto cuesta de verdad meter IA en una pyme, sin el cuento de los 20€.
Yo llevo veinte años mirando naves por dentro, primero desde el suelo y ahora construyendo lo que les falta. Y lo que he aprendido de los números es esto: el que te enseña una cifra redonda para impresionarte casi siempre te está tapando la que le conviene. Si tienes delante un estudio, un presupuesto o un vendedor con un porcentaje muy bonito, hazle las tres preguntas de arriba. Y si quieres, me cuentas qué te contestó.