“Fernando, ¿y esto cuánto me va a costar?”

Es la primera pregunta. Siempre. Y la entiendo, porque es la que yo haría. Lo que no entiendo es la respuesta que casi todos dan: o un “depende” que no sirve para nada, o una cifra redonda soltada en treinta segundos para que piques.

Te voy a dar la respuesta honesta. La que no cabe en un anuncio.

Primero, lo que NO cuesta

No cuesta 20€ al mes. Eso ya lo hablamos: 20€ es para jugar y aprender, no para que tu empresa dependa de ello.

Y tampoco cuesta lo que te diga el que no ha visto tu nave. Porque el coste de la IA no está en la IA. La IA es casi lo barato. El coste está en todo lo de alrededor.

Los tramos reales

Te lo pongo en tres alturas, sin decimales falsos, porque cada casa es un mundo.

Automatización suelta. Quitarte una tarea repetitiva concreta: que un correo se conteste solo, que un dato salte de un sitio a otro sin copiar y pegar. Esto es asequible y se amortiza rápido. Es por donde casi todos deberíais empezar. No es “meter IA en la empresa”, es quitarte un dolor. Y está perfecto que sea así.

Un proceso entero. Aquí ya conectas sistemas, ordenas datos y montas algo que sostiene una parte real del negocio. La cifra sube, y no por la IA: sube por la integración, por dejar tus datos decentes y por el trabajo de que aguante. Esto es inversión, no gasto. Y se nota.

Tu propia infraestructura. Cuando el dato es sensible, o el volumen es bestia, o no quieres que tu información salga de casa. Más caro, más lento de montar, y solo tiene sentido si de verdad lo necesitas. La mayoría de pymes no están aquí, y el que te empuja a esto sin necesitarlo te está vendiendo músculo.

No te doy números clavados a propósito. El que te los clava sin mirarte por dentro, miente.

Lo que esconde la factura

Cuando alguien te pasa un presupuesto sospechosamente redondo, casi siempre se ha dejado fuera lo importante.

Ordenar tus datos, que normalmente están hechos un cristo. Conectar la IA con lo que ya usas, no a mano. Alguien que la vigile, porque sola se equivoca con mucho aplomo. Y el mantenimiento, porque esto no se monta y se olvida, esto vive.

Eso es lo que cuesta de verdad. Y si no está en el presupuesto, no es que sea barato: es que te lo van a cobrar después, o no lo vas a tener.

Cuándo te digo que no

Esta es la parte que me diferencia, y la que más clientes me ha dado, aunque suene raro.

Si me siento contigo y veo que lo que quieres automatizar lo haces cuatro veces al mes, te lo digo: esto no te compensa. Si veo que tu casa está tan desordenada que meter IA encima sería meter caos con factura, te digo que primero ordenamos la casa. Sin IA. Con cabeza.

Porque dato mata relato. Y el dato es que mucha IA en pymes no fracasa por la tecnología. Fracasa porque se metió donde no tocaba, esperando un milagro que nadie podía dar.

Así que cuánto cuesta. Cuesta lo que cuesta hacerlo bien. Ni el cuento de los 20€, ni el sablazo del que te vende infraestructura para colgar un cuadro.

Menos humo. Más números que aguantan cuando los miras de cerca.


Sigue tirando del hilo: por qué el plan de 20€ no basta para una empresa, cuándo automatizar compensa y cuándo es tirar el dinero, qué te resuelve de verdad el Kit Digital y por dónde empezar sin gastar de más.

¿Y en tu caso cuánto cuesta? Eso no se contesta con una cifra de catálogo, se mira por dentro. Es justo lo que hago en el diagnóstico de 14 días con garantía: si no saco mejoras medibles, te devuelvo el dinero. Sin compromiso y sin humo.